¡¡¡…Y yo con estas barbas!!!

Relatos sobre mis experiencias y expectativas como padre novato


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Bocadillo de calamares

29 DE ENERO. 2016

Es viernes por la noche. Unos cuantos tipos realizan una quedada. Es en el centro de Madrid. Algunos son de aquí; otros vienen de fuera. Todos se encuentran ahí por un motivo: al día siguiente, tienen, en cierto sentido, su… “día grande”. Han venido a una especie de encuentro, en este fin de semana, pero primero querían verse la noche antes, por aquello de ir calentando motores. Y a todos ellos les unen tres cosas:

  • Una: son blogueros. O bloggers, -que se dice en el argot-. ¿Y eso qué carajo es? Bueno, imagino que la pregunta carece de sentido, si ya estás leyendo esto, ¿verdad? Es gente… que escribe, que escribimos, en Internet.
  • Dos: son padres. Todos ellos. De uno, de dos, de tres… De seis. Y sí, acertaréis quienes penséis que, efectivamente, lo de antes va unido en cierta forma a esto. Son padres, que escriben. Normalmente, sobre cosas de… Padres.
  • Y tres: a todos, les preocupa, y mucho, su papel como tales; como padres. Como maridos. Como hombres. Les preocupa el presente, pero también el futuro; de ellos, de sus parejas, y por encima de lo demás, de sus hijos e hijas.

Algunos ya se conocían en persona; otros, de vista, o de las “redes”. Pero para la mayoría era la primera vez que se veían y encontraban en un cara a cara. Desvirtualizar, lo llaman a esto, también. Aquí tienen nombres para todo, esta gente.

Poco a poco van llegando todos: Fer, Manolo, Serafín, Joaquim, Carlos, Dani, David… y un servidor, que les escribe. Poco a poco las lenguas se sueltan, y a la par que la charla se anima, tambores de guerra van tronando en los fieros estómagos de estos muchachos. La promesa de la joya gastronómica de Madrid no se hace esperar. El bocata llama, y los chicos acuden, cruzando como una flecha los agrisados adoquines de una Plaza Mayor que les sonríe.

El bocata de calamares. Podría decirse bien: la humilde y esperada guinda de la noche. Todos caen en su magnético atractivo embriagador. Y la velada cumple con nota su objetivo. Ni posteriores raros brebajes de color rosa que algún avispado camarero pretende pasar por cócteles, pueden llevarse la sensación de que en esa noche ha ocurrido algo grande; como cuando uno encuentra a un hermano perdido, en cierta forma. Ya me entendéis.

Al día siguiente, la JORNADA: el encuentro de bloggers. Todavía se une algún papi más por allí, a la fiesta; una fiesta que supondrá, quizás, un antes y un después en todo este meollo. José María, Adrián, Pau… Gente noble, hermosa, comprometida. Como todos los presentes aquel glorioso día.

El fin de semana acaba, y uno se queda todavía con la piel erizada. La estática de lo vivido sigue flotando en el ambiente, echando sus hipnóticas chispas al aire. Ninguno vive de esto, pero de alguna manera, es un espaldarazo hacia el sentimiento cada vez más fuerte de que, por contra, esto SÍ VIVE ya en nosotros. El escribir, el compartir experiencias sobre la paternidad. 

Las semanas y los meses van pasando. Ese grupo de padres escritores, de papás blogueros, va creciendo, poco a poco. Organizándose. Planteando cosas. Estableciendo acciones. Alcanzando hitos. Se juntan para hacer campañas: graban vídeos, acuden a eventos… También cometen errores. Es inevitable en todo proceso de crecimiento y aprendizaje. Todo ello sin dejar de lado lo que les hace ser lo que son: letras. Hijos. Sentimientos. Valores sociales. Compromiso, en definitiva. Y ganas de cambiar este mundo a veces tan miserable. A veces tan duro. A veces tan caótico. A veces tan injusto. Pero se van haciendo su huequecito… Como hormiguitas. Todos, cada uno de ellos, con la misma sensación de que esto ya no se para…

18 DE FEBRERO DE 2017

Un año pasó de aquella primera reunión. Ahora, igualmente, se repite la misma jugada. Pero ya no son solamente ocho almas las que deciden acudir. Esta vez serán un buen puñado más; puede que el doble. Y nuevas sinergias, nuevos bríos, nuevas conversaciones, nuevas propuestas y nuevas alegrías saldrán de entre tanto abrazo paternal. Porque siguen siendo padres, y les sigue moviendo lo mismo que un año atrás. Este año, hay mucho que comentar: tienen más días de permiso por paternidad, cuando sus parejas den a luz a sus bebés. Algunos de ellos incluso han dado el pelotazo y sus trabajos en la red, o fuera de ella, se han empezado a abrir a audiencias mucho mayores. Todos, han afianzado su presencia en la misma sociedad, ¡qué narices! Y todos con la firme promesa de seguir dándole gas…

8 DE MAYO DE 2020

De aquel grupo inicial de padres comprometidos, alguno cayó ya por el camino. Era inevitable. ¿Pero queréis saber algo? Son muchos más los que han venido detrás. Los que se han unido. Los que han visto que aquí no solamente se escriben tontunas de calzonazos, sino que se trabaja por algo importante. Los que han decidido que también quieren dar un rumbo nuevo a su futuro. Los que tampoco se conforman con ser meros espectadores pasivos de las noticias escabrosas del Telediario de turno. Los que también quieren algo mejor en sus vidas, y en las de sus familias. Esta gente ya tiene su propia reunión anual organizada. Ya tienen claro el rumbo a seguir, y siguen codo a codo, igual de hormiguitas que siempre, picando en la sociedad, para tratar de inculcar lo que para ellos siempre fue, en definitiva, algo lógico y de recibo: un trato igualitario respecto a las mujeres; el fin de la violencia de género; el fin del abuso infantil; un compromiso equitativo y real respeto a los cuidados en casa y las tareas del hogar; la inclusión de las minorías desfavorecidas e “invisibles” de la sociedad…  Una vida, en definitiva, más justa, encaminada hacia la búsqueda de la felicidad familiar, más que en buscar el éxito laboral, por encima de todas las demás cosas. ¡Tantas y tantas cosas! Tan lógicas, y a la vez tan utópicas.

15 DE SEPTIEMBRE DE 2024

Este grupo de padres ya es un movimiento masivo nacional, y esta semilla del nuevo hombre contemporáneo parece arraigar con fuerza en muchos territorios. Se han promulgado leyes racionales para conciliar DE VERDAD vida laboral y familiar. Las industrias juguetera y de moda abrazan de una vez la política de elaboración de productos no sexistas. La lacra de la discriminación y la violencia hacia las mujeres parece mostrar signos de estancamiento, cuando no ya de claro descenso en algunos ámbitos. El índice de varones que deciden pedir reducciones de jornada por guarda legal en el trabajo no hace sino aumentar. Y se incentivan. La paternidad y la familia han conquistado definitivamente la agenda como punto prioritario y de máximo interés por parte de los políticos. Grupos de padres se encuentran por toda nuestra geografía, intentando hacerse un hueco en el planteamiento diario vital de cada barrio, haciendo de la necesidad de comunicarse, un hecho cotidiano al que dan rienda suelta sin pudor y sin vergüenza. “Hablar” parece ser la nueva consinga, gente… En las redes, y en la calle.

35 AÑOS DESPUÉS…

Daniela Jiménez Blanco es nombrada Presidenta del Gobierno. Creció y estudió aquí. Alba SanJuán Tomelloso es Premio Nóbel de Medicina. Creció y estudió aquí. Solamente son dos ejemplos de mujeres que han logrado copar los más altos cargos de prestigio en nuestra sociedad. Mujeres que pudieron desarrollarse física, mental, cultural y espiritualmente sin trabas, dependiendo únicamente de sus logros y su brillante esfuerzo, y que comparten responsabilidades codo a codo con sus iguales masculinos en idénticas condiciones sociales y laborales.

Ellas bien pueden ser nuestras hijas. Tu hija. Mi hija. Han podido crecer en un entorno verdaderamente sano, libre de etiquetas, libre de prejuicios y libre de todas aquellas mierdas que encorsetaban a las personas de su mismo género y que lacraban a sus madres solamente una generación atrás, por el simple hecho de nacer mujeres. Porque en un momento dado, sus padres, tú, yo, el vecino del 5º… comprendimos que el pasado en el que vivíamos no era el futuro que queríamos; ni para ellas ni para nosotros. Los hombres supimos, quisimos y pudimos ver ese cambio, y muchos de nosotros lo abrazamos. Porque vimos y comprendimos… Soñamos… Que era lo mejor y lo más justo. Costó… Costó mucho. Muchísimo. Un esfuerzo de cambio de mentalidad, generacional, infinito. Pero se hizo. Se pudo soñar… y se logró. Y ahora tenemos para nosotros y nuestra descendencia, el mundo que siempre quisimos tener.

 

Y despierto, y de nuevo regreso al presente... Al actual. Al inicio, o casi, de este bonito sueño utópico, o quizás no tan utópico, del que por otra parte, me siento muy orgulloso de formar. El sueño de luchar por un futuro mejor, para mis hijos, para todos. Un futuro, cuyas raíces bien pudieran hundirse, por qué no, y quién nos lo iba a decir, en un pequeño grupo de padres que un día decidieron juntarse…

…en torno a un hermoso, sabroso y muy madrileño, bocata de calamares.

el bocadillo de calamares del aniversario

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Si las sillas hablasen

Cuando Madresfera te invita a un focus group organizado por El Corte Inglés, tú… pues acudes. Aunque vayas a ciegas.

Y llegas allí, y una hermosa mesa rodeada de flamantes sillas te recibe. Te das cuenta de que es, básicamente, una charleta informal. Con bloggers… Pero unos bloggers un tanto especiales.

Vamos, que somos todos una panda de tíos; ya sabes, ¿no…? Con su testosterona, con sus pelos en los brazos, sus perillas, sus sonrisas y todas esa mandanga de maromos.

Y de repente, aquella caterva de sillas es testigo de excepción de cómo aquella panda de tipos van… ¡y se ponen a charlar sobre sus hijos! Guat de f…in jel…!

Pues sí, porque por raro que parezca, estos tipos, estos bloggers, son padres; y vienen con sus ideas y experiencias sobre cómo es la crianza de y con sus hijos. Con sus sentimientos por delante. Con su día a día. Con sus soluciones. Y con sus movidones. Con sus apaños. Con sus opiniones. Con sus criterios. Con sus dudas. Con sus alegrías. Con sus miedos… Sin esconderse y con la lengua muy suelta.

Cada uno de ellos con su culo apoltronado sobre cada una de aquellas adorables sillas, va soltando lo que tiene. Charlando. Plim plam plim: campamentos, videojuegos, pasados turbios, viajes, purés verdes, … a mí me acojona lo mismo…, una vuelta al cole que es de todo, menos vuelta. Y casi tres horas de tarde calurosamente veraniega que, al menos para mí, parece que se van en un suspiro.

Y los tipos se levantan. Y cuando lo hacen, intuyo que aquellas hermosas sillas han debido quedarse bastante flipadas… -“¿¿Pero qué demonios acaba de pasar aquí…??”- Se habrán preguntado entre el desconcierto general… Seguro.

Y las sillas conversan en su desbarajustado corrillo. Como fieles garantes de nuestros secretos, las muy tunantas se guardan la información para ellas solas, sin compartirla con nadie… Tal es su pequeña compensación por tener que soportar el peso de nuestros santos culos todo el puñetero día.

Pero estoy tranquilo. Historias pedorreras aparte, si a las sillas les diera un día por rajar, al menos tengo el consuelo de que, entre las muchas cosas que tuvieran que contarnos, nos hablarían de cómo hoy día, una panda de padres, de hombres, pueden ser bien capaces de sentarse sin complejos en torno a una mesa a hablar de cosas de… Bueno, también de hombres.

Sillas hablando entre ellas

Y es que, quizás todavía no nos lo terminamos de creer del todo, pero hay padres a los que nos importa expresar y contar lo que sentimos, respecto a la familia y los hijos. Y lo de esta charla/reunión, ha sido una muestra necesaria, y preciosa, de ello.

Fue un enorme placer conocer, charlar y compartir una más que agradable tarde con los geniales papás que se esconden tras los siguientes blogs:

Gracias, como siempre, por la oportunidad. Porque los padres… también contamos.


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GRACIAS, MADRESFERA

Mi acreditación para mi Madresfera Blogger's Day

GRACIAS, MADRESFERA…

Muchas, muchas, muchas gracias…

🙂 Gracias por idear, organizar, preparar, montar y desarrollar algo tan guapo como ha sido el MADRESFERA BLOGGERS DAY 2016. Gracias por ofrecernos un finde diferente; por sacarnos las sonrisas; por sacarnos las lágrimas; por sacarnos de la rutina, esa parte dura en que nos movemos cada día padres y madres; por hacer de la sala (¡y de los que no pudieron entrar, pero que forman parte igualmente…!) una familia todavía mucho más grande…

🙂 Gracias a los maravillosos OlgayAntuan, por esa portentosa presentación (¡sois mi más reciente, flipante y admirado descubrimiento de los últimos meses…!) que nos brindaron en forma de vídeo, con ese toque de talento y humor que solamente ellos pueden dar. ¡Kilates de genio en formato parejil!

🙂 Gracias, por supuesto, a todos los ponentes de las charlas del día. (¡Os parecerá bonito, majos…! Gracias a todos vosotros, tengo como meta para este año el replantearme mi vida bloguera de arriba a abajo… ¡La que me habéis liado, pájaros…!) Menciones especiales a Alfonso Alcántara (¡Qué crack! ¡Quiero un hijo suyo…!), y al Pollo Pepe (señores de SM, háganmelfavó y díganme dónde van a colgar lo que me rodaron haciendo el polluelo junto a mi amigo amarillo, porfa, que si le enseño a mi pequeña Lechona un vídeo de su querido Pollo Pepe enseñando a su querido papá a comer y picotear grano, se me muere de amogggggg…)

🙂 Gracias, incluso a las cagadas de novato del día, (que las hubo…) que me permiten seguir aprendiendo para que no me pille el morlaco de miura en futuras ocasiones. (Apunta, gañán, anda…: -“Debo hacerme unas T-A-R-J-E-T-A-S con la dirección del blog, para repartirlas por ahí y hacer coleguis…”- Y para otra, so melón, no te dejes en casa el libro de Melisa Tuya que querías que te dedicara… ¡Ya te vale, pringao…!) Gracias incluso a alguna cagada ajena, también, porque vienen de la mejor intención: ya me consta que el pequeño desliz (¡sin acritud!) de tutete.com con los chupetes de “Soy una mamá blogger” lo están subsanando; porque ¡los papis blogueros también existimos, y acudimos a eventos, y nos molan vuestros chupetes! Pero no les puedo regañar… ¡¡Soy un fan de la marca!! (Y el que lo reconozcan, me hace ser más fan de ellos todavía… ¡Ese es el espíritu que nos mola, la gente auténtica!)

🙂 Gracias a Diana(¡¡Dios, ya sé qué vio este chico en ti…!! No digo más…); a Jade (el SORPRESÓN más loco, inesperado y maravilloso del día…); a Irene (que no te veía desde hace mogollón, y parece que fue ayer, ¡solo que ahora estás todavía más guapa y eres todavía mucho más maja…! ¡¡UAUHH..!!); a Maite (¡¡pero que personajaza estás hecha, mujer!! ¿¿Cómo no tienes el mundo a tus pies y comiendo de tu mano con esa personalidad, esa sonrisa, ese arrojo y ese rollito tuyo tan echopalante, que te noté yoooo…?? ¡Me ha molado muchísimo conocerte, chica…!); a Lucía (¿¿¿Cómo se me pudo pasar el hacerme un selfi contigorrrr…??? Ponerle voz a una de las letras más espontáneas, sinceras y personales que hay en la madresfera, fue todo un puntazo, en serio… Y es que a mí, maja, ya sabes que me molas cuando te pones profunda… Jajaja). Vamos, que ponerle por fin rostro y voz a letras que tanto admiro, y con las que tanto aprendo, cada semana, en cada post, en cada comentario… es LO MEJOR DE TODA ESTA HISTORIA, chicas, madrestodas. Sinceramente y de corazón lo digo. Y es que… desvirtualizar, es un verdadero puntazo.

🙂 Gracias a Tamara. En serio… La cena quedó fetén. ¡Estaba todo de cine! Muyyyyy rico, todo. (Ya te lo dije…) ¡Chapó por ti…!

🙂 Gracias a “…Y el premio es paraaaaa…” Adrián. Si no fuera por esa colleja a tiempo que me diste por mail el otro día, igual no me habría animado a ir al evento. Sin ti, seguramente me hubiera quedado en casita haciendo el gambitero, gañaneando y mirando al cielo gris por la ventana. Habría ido a comprar leche, o a por yogures, o papel para el walter, o alguna otra de esas cosas tan apasionantes de padre responsable, qué se yo. ¡¡Y yo me lo quería perder…!! Y por muchas más cosas también, tío… Ya tú sabeh…

🙂 Gracias a Joaquim, que por un comentario casual e inocente que le dejo en su blog, ahora tengo un grupo nuevo de guasap por sorpresa en el teléfono, que me ha tenido la cabeza loca perdía toda la semana… Pero a la vez, con una sonrisa de oreja a oreja, que igualmente tampoco se me quitaba. ¡¡La pechá a reir que me he pegado toda la semana con el grupo, no está escrita, tú…!! Así que, hermano..: muy emocionado de verte emocionado. Y habiendo sido de alguna manera, partícipe de esa emoción. Eres el Jefe. Eres Dios; el demiurgo de este clan. ¡Mira lo que poco a poco está logrando esta panda de locos, rubia…! Puedes ponerte una pequeña medalla, quillo… Que te la has ganao.

🙂 Gracias a Carlos, a Dani y a David. Por la SORPRESA de la noche. Por el P-U-N-T-A-Z-O. Por el descubrimiento. Por el trabajazo (Carlos, tío, en serio: por parte del que escribre, mereció la pena. Daniel, los pelos como escarpias con tu premio, y la lagrima en el ojo, de la emoción, te lo juro… David: nos has engañado, tío… Eres discípulo de Faemino y Cansado. ¿¿Cómo eres tan crack…??) Qué momentazos impagables he pasado por vuestra culpa este finde, chicos… Como decía Carlos en su vídeo de las votaciones, no os diré que os quiero, porque quedaría mal y es de mal gusto, incluso.., eso de decir que os quiero. Así que no os diré bajo ningún concepto, nunca, que, desde este finde, oficialmente, os quiero. Pero nunca, nunca. ¿Vale…? Pues eso.

🙂 Gracias, ya de paso, y como no podía ser de otra forma, al resto del grupete de Papás Blogueros. Gracias a José María (te has llevado la aspirina transparente, pero Güi Ar De Champiñons, todos nosotros…), a Serafín, a Manolo, a nuestro Papá Lobo favorito, a Pau… (Ya sabéis cuál fue el comentario general: el buenrrollismo padresférico. ¡Lo estamos haciendo bien, tropa!) Y es que con vosotros, para la próxima me iba yo a comer bocatas de calamares a Moscú, si hace falta. Y a todos los colegas que han dado vidilla al grupo durante la semana y no han podido venir. Chavales, nos hemos comido el pastel. Güi did it. Algo está cambiando. Y seguiremos insistiendo. Seguiremos estando ahí, presentes en la vida de nuestros hijos, de nuestras parejas, y en las vuestras… ¡Sí, sí… En vuestras pantallitas! Ahí, dando el callo y la brasa todas las semanas. Luchando porque en años sucesivos, “Padresfera” ya no sea una categoría aparte, sino una realidad fusionada con el universo de las mamis, de igual a igual. Porque somos padres. Y queremos contar. 

🙂 Gracias a todo el equipo Madresférico. Efectivamente, mi primer mail cruzado con una solitaria y entonces desconocida Mónica fue desde su oficocina de casa. Y hoy sois ya una panda con un proyecto sólido, y una proyección a cuestas, con propuestas que enamoran, solamente de pensar en ellas. Muero de ganas de ver todas estas joyitas vuestras que nos quedan por seguir viendo. Gracias. Un zillón de gracias por pensar en nosotros y ser el amplificador de nuestras pequeñas voces digitales.

🙂 Gracias a Mónica, A ti, en especial, sí. Por confiar y creer en mí. En lo que hago. En lo que escribo. En lo que hacemos todos. En lo que escribimos todos. Porque si no existieras, alguien tendría que inventarte. O soñarte primero, y atreverse a inventarte y hacerte realidad, como has hecho tú realidad tu sueño de desarrollar esta Madresfera tuya, vuestra, nuestra, que hoy es seguro, tu otro ojito derecho. Por montar algo tan guapo y cañero como ha sido este Madresfera Blogger’s Day 2016. Por reunirnos a una buena peña bajo un mismo techo, aunque haya sido por un ratillo, y brindarnos un día tan especial… Estas cosas hacen que merezca la pena continuar. Seguiremos creciendo juntos. Ya lo verás…

🙂 Gracias, por tanto, a MADRESFERA. Gracias por brindarme la oportunidad de seguir creciendo, como persona y como padre. De seguir sintiendo que queda todo el camino por recorrer, pero que ya no tiene una la necesidad de recorrer solo ese camino. Por crear comunidad. Por tener a mano un vecino, un amigo digital, y a veces, incluso de carne y hueso. Gracias por los eventos y las oportunidades… Por ponerme en contacto con tanta y tanta gente guapa que hay por ahí… Modestamente, yo no pretendo cambiar el mundo con mi blog, pero seré el hombre más feliz en la Tierra si con vuestra ayuda consigo criar y educar a mi hija para que sea la ciudadana del futuro, amable, respetuosa, responsable y feliz, en que estoy seguro que llegará a convertirse.

🙂 Gracias a ti, mi querida lectora y mi querido lector. De corazón. Eres la OTRA PARTE de todo esto. El que está ahí detrás. Tu tiempo es oro, y todavía alucino con que me lo ofrezcas libremente cada vez que escribo. Hoy, el post no va por mí; la cosa va por ti, y por eso te doy de nuevo las GRACIAS.

🙂 Y gracias a mi Churri. Al amor de mi vida, que se quedó en el barrio este sábado, con mi otro amor, la de dos añitos y pico, para que el friki bloguero de su chico se fuera de farra y pudiera estar hoy contándoos todo esto y echándoos toda esta empalagosa tienda entera de flores encima. Este va a ser un gran año, amor, ya lo verás. Os quiero taaaaaaaanto…

Pues por todas estas cosas, MADRESFERA…

…Gracias. 

El año que viene, volveremos a vernos los caretos, en el Madresfera Blogger’s Day 2017. Por cierto, ¿soy el único moñas sentimental aquí? ¿Tú, cómo lo has vivido este año…?