¡¡¡…Y yo con estas barbas!!!

Relatos sobre mis experiencias y expectativas como padre novato


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Gritest Jits #8

Los Grandes Momentos de la incipiente vida de mi Lechona.

¡Ay, mi querida niña! Hace tanto (¿¿¿un aaaaaaaaño yaaaaa….???? ¡¡OU MAI GAAADDD…!!), mi pequeña Lechona, que no asomo un post de tus Grites Mouments, que ya casi ni recuerdo cómo iba esto… Y eso que hubo un tiempo en este blog, (lejano, ya lo sé, ya lo sé… No hace falta que me lo restriegues, ¿vale…?), en que creí que esta sección, pilar fundamental de este blog, sería la gran protagonista…

Son muchos meses sin asomar por aquí, cariño, pero papi ha estado liado; ha estado a otras cosas… No es excusa, pero mientras tanto, cuando se acordaba, le ha dado tiempo, en estos meses, a seguir anotando y recopilando alguna que ooooootra de esas joyitas curiosas que quedarán grabadas para siempre en los anales de tu biografía personal.

Qué dices… ¿Nos asomamos de nuevo juntos y de la mano, por lo que han sido algunos de esos grandes momentos tuyos de los últimos tiempos, ehhh...? ¡¡Hay cosas guapas guapas que contar, mi amor…!!

# Remonándonos al… ¿verano pasado? (¡Cielos…! Estoy dándole un nuevo significado al término “dejar las cosas para mañana…” -glups-), en agosto, nos fuimos por primera vez de camping… ¡¡Y dormiste por primera vez en una tienda de campaña!! ¡¡En Gredos!! Fue de lo más molón, y no faltó de nada: cortapichas en la tienda, tormentones nocturnos de verano (¡el mismísimo Thor ofició aquella noche, por Tutatis, y creo que se picó con el gran Zeus para ver quién era el más machito del corral y quién dejaba caer más rayitos por metro cuadrado!), un frío que pela… ¡¡Grandioso!! 🙂

# Esta es buena: el 21 de septiembre comenzaste a sacarle partido a esa percepción visual tuya tan aguda: ¡te encontraste tu primera moneda por la calle! ¡Una hermosa y brillante moneda de 2 céntimos! ¡Maravilloso! Esperamos Mami y yo, que sea la primera de muchas. Y cuando aprendas que lo que mola de verdad es encontrarse billetes y no monedas… ¡¡Lo vas a flipar, créeme!! Eso sí, aquí tenemos controversia a la vista: Mami afirma que no fue esa la primera vez; pero yo no oficié de fedatario de aquel momento, así que por aquí, lo dejaremos registrado como está ahora… Así que esta es la buena, ¿estamos…? ¡Ea!

# Mismas fechas: septiembre. Operación Pañal. Orquestada desde la Escuela… pero he de decir que, respetando tiempos. La vieron preparada, y a lo largo de aquel mes, se fue solucionando de una forma sencilla y bastante rápida. Es uno de tantos post que se me quedaron colgando para explicarlo de manera más desarrollada… ¡Todo un clásico dentro de los blogs de maternidad/paternidad! Pero no me extenderé. Todo fue bien y quedamos muy contentos. Abandonar el pañal con apenas dos añitos justos, fue todo un logro, mi cielo… ¡Y créenos, que no es algo que Mami y yo echemos de menos!

# Saltamos a un fatídico 4 de diciembre y… ¡¡Tus primeros visitantes capilares!! ¡¡¡AGGHHSS…!!! ¡¡¡BRRRRRR…!!! Es pensar en aquellos pequeños mamoncetes chupasangres indeseables y sus pu..s impertinentes Huevecillos-Pegajosos-Del-Demonio y volver a picarme la cabeza… ¡¡AGGGRRRZZRRFFRR…!! -rasca, rasca-.

Piojos, uno de los grandes enemigos de los niños

# ¿Abril, ya…? Igual esto es un poco… escatológico, vale, pero es que eres mu apañá, mi niña, y es que nada más arrancar el mes, te veo por primera vez que ya te limpias la rajita tú sola… Porque como bien dices, ya eres una niña pequeña-mayor… ¡¡Aysssss…!!

# Y a vueltas con el pañal… El 18 del mismo mes, decides regalarme por mi cumple, otro momentazo: como ya eres directamente una niña mayooooorrr… ¡¡Decides que ya NO QUIERES el pañal de por la noche!! ¡¡Toma ya!! Esa sí que fue toda una declaración de intenciones. ¡¡¡YEAAHHHH…!!! 

# El 24 de junio, celebramos… ¡¡Tu primera graduación!! ¡Ya has terminado la guarde, y te vas al cole de mayores! Antes, en mi época, no había esta invasión de modas yankis que ahora todo lo invaden. Son una chorrada gigantesta, pero oye… Que verlos todo así con el disfraz de la toga, y el birrete de cartulina, y la bandita azul y tal… ¡¡Te da una cosica verlos…!! ¡¡Taaaaaaan monos, oyoyoyoy por favoooooorrrr por el amor de Diooorrrrrr…!! Te entra un tal así por dentro, que se me caían los lagrimoides a puñarajos… Yo, que no tuve ceremonia de esas ni cuando me gradué en la universidad, y tú, una microbio de dos años y nueve meses, ya con celebraciones y diplomas y jaranas de esas… Ay, esta vida loca, ¿qué te parece…?

# Y apenas un par de días después, seguimos con las celebraciones y diplomas: ¡tu primera medalla! En este caso, matronatación. Por haber acabado bien el curso y cerrar ciclo, igualmente. Pero oye, ¡una chapa es una chapa! Ya eres diplomada en… ¿¿Delfines?? ¡Jur jur jur…!

# Y terminamos este extenso repaso a algunos de tus Gritest, cielo, con algo de… ¡Ayer mismo! 19 de julio. Y es que, por desgracia, -que todo hay que decirlo…-, ayer te llevé y te cogí de la manita en tu… primera radiografía. Fiebres recurrentes que no se van ni tras tratamiento antibiótico, de origen desconocido, nos llevaron a ti y a mí, a asomarnos a un sitio con máquinas, en que una chica (bastante dulce, por cierto) te colocó una faldita de plomo y te sacó una foto. Una de las que, en el fondo, a ningún padre le apetece que le saquen a su hija o a su hijo. Pero bueno, por cuestiones del azar y que no vienen a cuento, te diré que tuve la ¿suerte? de poder apoderarme de ese pequeño tesoro interior tuyo, en una época en la que todo eso ya no está tan fácilmente al alcance de nuestras manos, ya que todo fluye por el cybespacio, y no por una placa de plástico oscura dentro de una bolsa: ¡¡¡Tengo tu radiografía…!!!

La primera radiografía de mi Lechona.

De todas maneras… tú, al igual que yo, sabemos que, aunque es una foto de tus hermosos huesos y tus órganos… lo más maravilloso que hay dentro de ti es otra cosa: es esa magia, es ese amor, es ese misterio e imaginación, es ese potencial y ese corazón que te hace ser tan especial y tan increíble. Eso, no hay foto que lo capte… Y, pensándolo bien… Ni falta que hace, ¿verdad? 😉

 

¿¿¿Cómo… Yaaaa…??? ¿¿¿Un año entero para solamente haber recopilado estas… estas… estas…??? … …

… Sí. Vale. Estás indignada. Lo sé. Prometo que este año estaré más al loro y lo haré mejor. Palabrita.

…Pero SABES QUE TE QUIERO UN MOGOLLÓN DE MOGOLLONES DE TRILLONES, ¿¿VERDAD…?? ¿Eso cuenta…?

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#ElTemaDeLaSemana: Mi momento favorito del día

Yo voy a deciros que no tengo un momento favorito del día.

Es así. No pasa nada. Y es así, porque no considero que tenga una rutina especial, clara. Y aunque la tuviera, puede no ser siempre igual. Vamos, que lo que un día puede ser un momento genial, al día siguiente, puede ser un ni fu ni fa. Un bluff. Una ful…

#¿Momentos relacionados con la niña…? ¡Seguro! Pero igual que hoy me recibe en la escuela con una carrera, un abrazo, una sonrisa y un beso, y cago amor en ese momento, mañana me recibe en plan regulero, sin abrazo, sin beso y en plan moñer. Y el mojo se me va por la alcantarilla, reina…

#¿Momentos relacionados con Churri…? ¡Por supuesto! Pero igual que durante un arrumaco en el sofá calentitos y abrazados bajo la manta, y el gato por cojín, apetece detener el reloj para siempre, otro día el gato se nos pone tonto, a querer jugar a lo Matrix, mi Churri se pone estupenda, y yo me vuelvo un cretino. Un pie frío tonto en el riñón, lo jode todo.

#¿Momentos con amigos, con la familia…? ¡Claro! Pero… ¿Acaso no estamos hablando de momentos diarios? Muchos días no hay ni amigos, ni familia, ni Perico el de los palotes…

#¿Momentos de intimidad…? ¡Faltaría más…! Pero un día puede ser esta cosa, y otro día puede ser aquella otra… Cosas que SUPERAN todo lo anterior… Cosas que ESTROPEAN lo que antes o hace un rato, fue algo superior…

No sé, gente… Yo no mido esas cosas. No soy consciente. No pienso en MOMENTOS concretos rutinarios. Igual los tengo y simplemente no los registro como tal; no los archivo.

Yo disfruto EL INSTANTE. Yo me recreo en un abrazo, sea cuando sea. Me recreo en un BESO, sea cuando sea. O cuando encuentro el mapa del tesoro que hay bajo tu falda. Me recreo en un libro o en un cómic, sea a la hora que sea. Me recreo en una sonrisa, en un gesto. Me recreo en esa nube que pasa flotando, que me cambia la cara. Me recreo en esa idea que aparece fugaz, que me eriza todos los pelos del cuerpo y me agita las neuronas mientras la anoto en un papel… (¡para que no salgas huyendo al igual que llegaste, maldita!) Me recreo en ese sillón. O tirándome en aquel colchón. Me recreo frente a la pantalla maravillado antes las sorpresas que encierra la vida. Me recreo mirando hormigas mientras pienso en gigantes, o escuchando aquel mirlo posado en esa rama. Me recreo pensando en la hermosura, mirando la belleza que hay en las cosas. Y en un buen escote. Me recreo en ese plato que te has acabado, cocinado con amor y esfuerzo; y en esa cerveza. Me recreo delante de la tele, o cuando mis dedos viajan por el teclado. O en ese segundo sumergido bajo el agua, ingrávido. Me recreo en tu pelo. En tu olor. Me recreo hablando. Y mucho más, escuchando. Me recreo cuando las musarañas me invitan a mirar…

Me recreo contigo, tú, que me lees. 

Nubes en el cielo, mi mejor momento del día

Cualquiera de esas cosas, podría significar en un momento dado, MI MEJOR MOMENTO DEL DÍA. 

#ElTemaDeLaSemana

#ElTemaDeLaSemana es una iniciativa nacida de los @PapásBlogueros para toda la blogosfera. Queremos saber un poco más de ti, y que sepáis más de cada uno de nosotros. Por eso propondremos un tema semanal sobre el que reflexionar brevemente en nuestros respectivos blogs y compartiéndolo en este carrousel para llegar a todas y todos.


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…¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MI PEQUEÑA…!!!

Bueeeeeeeeeeno… Llegamos, -con permiso de tu querida madre…-, al GRAN día de este mes. ¡¡¡HOY CUMPLES TU PRIMER AÑITO DE VIDA!!! Tal día como hoy, hace un año, saliste a este mundo obligada, porque decidiste que en la tripa de mamá estabas estupendamente, y no tenías ninguna prisa por arrimarte a este rincón de fríos, vientos, luces y ruidos penetrantes.

Así que, saltamos de un cumpleaños a otro, y me temo que entre tu madre y tú, me vais a gastar la vida cada segunda semana de septiembre, de aquí hasta los restos, con estas celebraciones tan arrejuntaicas que me traéis.

¿Cómo describir lo que ha dado de sí este año? ¿Cómo contarte lo que nos has cambiado… lo que ha supuesto para nosotros el invitarte a venir a este mundo? La verdad es que lo pienso, y no sabría muy bien cómo empezar. Definitivamente, tengo un problema… y es que, al igual que me pasó el otro día escribiéndole a tu madre por su cumpleaños, son tantas las formas que se me ocurren de enfocar este escrito de hoy, que al final me he decidido a contarte alguna cosa más de lo que NO SE HABÍA escrito ni contado por aquí hasta ahora… Cosas que te han pasado, o que nos han pasado a tus padres, a lo largo de estos 365 últimos días. Así podrás hacerte una nueva idea, una un pelín más concreta, de cómo viviste el primer año de tu vida. Este es mi regalo (y me mis queridos lectores me perdonen por hoy, este pequeño “ladrillo”):

•¿Sabías que naciste un domingo, a las 11:20 de la noche, mientras tenías a toda la familia y compañeros de papá y mamá, pendientes de los sms que les iba escribiendo mientras podía? (Sí, tu padre ni tenía, ni tiene GUASAP -que para cuando tú seas adolescente y lleve diez años obsoleto, reemplazado y olvidado, y no te suene de nada, es un rollito de mandar mensajes por el teléfono móvil, pero en gratis, tipo conversación, y que sirve para mandar vídeos y memes de gatos-).

•¿Sabías que no quisimos saber si eras niño o niña hasta que nacieras, para llevarnos la sorpresa en ese momento? ¿Y que yo tenía asumido que ibas a ser niño? Cuando naciste, fue uno de los momentos más intensos de mi vida… o el que más. ¡¡ERAS UNA NIÑA!!

•¿Sabías que de llegar a nacer niño, nos hubieras metido en un lío, porque no nos aclarábamos con el nombre? Llegó ese día y todavía no estábamos de acuerdo en cómo llamarte; (pero te diré que Aarón estaba en todas las quinielas).

•¿Sabías que llegué a mirarme en la página web del Instituto Nacional de Estadística, TODOS los nombres de la página del registro del censo nacional, en el caso de los nombres de mujer? Hay cerca de 24.000. Y me hice una primera selección de 150, y así hasta llegar a un top 10. Y todo, para que tu nombre no saliera de ahí. Ya nos gustaba de antes. Y por cierto, para chicos creo que al llegar a 17.000, lo dejé… Que sepas que todavía conservo las listas. Y por supuesto, a tu madre no le gustaban los nombres que elegía.

•¿Sabías que en el trabajo de papá, hicieron una porra entre los compañeros, para ver cuándo nacías, y si serías niño o niña, y casualmente no ganó nadie? ¡Y eso que se hizo una segunda ronda! ¡¡Naciste el único hueco que quedaba libre!! Pero claro, cuando llegas con 12 días de retraso, esas cosas pueden pasar. Por cierto, que sepas que al final, al no haber ganador, lo recaudado fue todo para ti.

•¿Sabías que mediste 53 cms y pesaste 3.716 kg al nacer, y que en un año prácticamente has triplicado tu peso? ¿¿¿Te haces una idea de CÓMO has cambiado en un solo año???

•¿Sabías que el primer paseo de tu vida, lo hicimos tú y yo solos? Fue el camino del hospital a casa, cuando saliste, al tercer día. Fue en ese momento -grabado con mi teléfono viejuno-, cuando ya empecé a describirte cómo era el mundo en el exterior… cómo es este mundo que estabas estrenando y en el que te ha tocado vivir: el cielo, las nubes, los pájaros, los árboles, la gente, las calles, el barrio…

•¿Sabías que al principio, a tu padre se le saltaban las lágrimas simplemente con mirarte? Me emocionabas mucho, cariño. (Y todavía me pasa, un año después, aunque ya me controlo más).

•¿Sabías que durante las primeras semanas de tu vida, no te gustaba NADA que te bañáramos? Bueno… creo que en general, no te gustaba que te meneáramos mucho, simplemente.

•¿Sabías que, en relación con el baño, cuando al terminar te secaba el pelito -o el cuerpo- con el secador, SIEMPRE te hacías pis inmediatamente? Se nota que el chorrillo del aire hacía que se te aflojara el muelle… (¿Nos pasará este invierno de nuevo, cariño…?)

•¿Sabías que el moisés donde dormiste tus primeros meses, era de mimbre, y tiene un porrón de años? Allí también se criaron los primos de mamá, así que es una reliquia familiar, que además nos vino de perlas. Por cierto, que cuando nazca tu prima en un par de meses, será la siguiente en usarlo… Y además. antes de dormir en tu moisés, ya lo estrenó el gato en un descuido nuestro. ¡Cómo no…!

•¿Sabías que en tu primer mes, nos echaste encima una supercaca proyectada a chorro, que salpicó por el armario y las paredes de tu cuarto, que nos dejó impactados a tu madre y a mí? Pues casi un año después, todavía pueden verse aquellas manchas.

•¿Sabías que tus primeras zapatillas eran del nº 17? Y que las guardaré para siempre, porque son como un llaverito; de hecho, siempre he pensado hacerle un llavero con ellas. ¿Y sabes además que has estado poniéndote un montón de ropa, durante todo el año, de tu prima E.? (Y por supuesto, estabas tan guapísima como ella). Es lo que tiene tener una prima un año justo mayor que tú, mi vida. (Me parece a mí que vas a heredar ropaaaa… durante muuuuchos años).

•¿Sabías que mientras fuiste lactante, apenas probaste un biberón? No te gustaba ese formato. Pero sin embargo ahora, en estos últimos meses, parece que te los tomas doblaos, hija mía. ¿Sencillez de manejo… o qué…?

•¿Sabías que tu mamá y yo quisimos estampar las huellitas de tus pies con pintura de dedos, cada cumplemés, durante todo tu primer año? Al final, ni siquiera algo tan sencillo hemos sido capaces de hacerlo bien; apenas lo hemos podido hacer cuatro o cinco meses a lo largo del año. (Los meses impares íbamos bien, la verdad…)

•¿Sabías que durante tu primer invierno, yo soñaba con que llegara la primavera para poder llevarte a los parques y poder tumbarnos al sol y jugar en la hierba? Pues al final, la primavera y el buen tiempo terminaron llegando.

•¿Sabías que tu primer diente te salió con cinco meses y medio? Es bastante pronto, por lo que dicen. Ahora ya tienes el octavo prácticamente asomando.

•¿Sabías que también con cinco meses y medio fue cuando empezaste a ir a la escuela infantil? Era mediados de febrero, y eras la más pequeñita de tu clase. Y sin embargo, te adaptaste tan rápido, que parecía que llevabas allí desde siempre. Y las chicas, encantadas contigo. Además, a las pocas semanas, ya tenías pretendientes, por supuesto. Las mamás se te han rifado todo el año para sus hijos, preciosa.

•¿Sabías que en Carnavales, papá y mamá se disfrazaron de soldados de la Alianza Rebelde (decir Luke y Leia igual ya es mucho…) con ponchos de camuflaje de los del asalto a la luna de Endor, y que tú eras una preciosa ewok de traje peludo, que se curró mamá? Star Wars es muy socorrido.

•¿Sabías que cuando tenías poco más de medio año, te caíste del cambiador cuando tu padre te estaba poniendo un pijama? Estabas pringosa de crema, y te tenía mal cogida, y parecías una anguila impregnada de aceite, y no parabas de moverte, y yo tenía la mano buena ocupada, y… En fin. Te caíste, menos mal que con gracia, como una ninja funambulista, con la fortuna de rebotar sobre la papelera, haciendo un doble mortal y medio invertido carpado, y con la suerte de que no te pasó absolutamente nada. Eso sí… no veas tú mi disgusto, nena.  Por favor, no lo vuelvas a repetir, que con una vez ya aprendí la lección. ¡P’aberte matao, mi niña! Tengo varias canas más en la barba, recuerdo de ese momentazo. (Y si llego yo a saber antes que te ibas a  caer, al menos te habría preparado una marmita de poción mágica para ponértela debajo, como le pasó también de pequeño a cierto galo irreductible bajo de vientre y fan de los menhires, que todo el mundo conocemos…)

•¿Sabías que, hablando de barbas, no te gustaban ni un pelo? Te has tirado tres cuartas partes de tu primer año, poniéndote a llorar nada más ver a tu tío H. Y a mi tío M. también… ahora que lo pienso. Y a más de uno por ahí, que tuviera barba y se te cruzara por delante… ¿Qué tendrán las barbas? Aunque no solamente es cuestión de barbas: también te ponías a llorar con tu tío J, y eso que él no lleva barba. (Que sepas que te lo echarán en cara cuando crezcas, y se lo irán contando a tus futuros novios, y te lo recordarán toda tu vida, fijo…)

•¿Sabías que tu papá quería componerte nanas y tocártelas con la guitarra o el ukelele? ¿Y que se volvió a apuntar a clases de guitarra durante este año, para recordar y practicar? Pues bien… la dura realidad paternal le devolvió a su sitio, y ninguno de estos planes cuajó. Pero no desisto. Algún día lo lograré. Y si no, te escribiré cuentos. O te los dibujaré.

•¿Sabías que dentro de cinco minutos, hará un año que naciste?

•¿Sabías que tuviste que llegar tú para que tu papá se abriera por fin al mundo tecnológico e inaugurara un blog? Es tu blog, en realidad…

•¿Sabías que eres una niña tremendamente fuerte, dura y espabilada? Prácticamente, no lloras nunca. O mejor dicho, no lloras cuando deberías llorar. Parece como si los golpes no te hicieran daño, y jamás has caído de cabeza; siempre te las apañas para poner las manos o caer con el culete. Los pinchazos de las vacunas tampoco parecen apenas ir contigo… A veces, me asustas, hija. Estoy alerta, sí… pero ya me confío demasiado.

•¿Sabías que siempre tendré la espinita clavada secreta de no haber podido pintarte un retrato durante el primer añito de tu vida? O varios. O una serie de apuntes rápidos del natural, o algo…

•¿Sabías que otra espinita que tengo clavada es no haberme currado ni tenido lista la decoración de tu habitación desde el primer día? Y así seguimos, un año después…

•¿Sabías que justo ahora, hace un año que naciste? ¿Que hace un año me ofreciste el mejor momento de mi vida? Y sonará triste, pero es curioso que muchos detalles de nuestra primera noche juntos, se me han ido borrando. ¿El cansancio de aquella jornada? ¿Que en realidad estuvimos intentando dormir, y realmente no pasó gran cosa…? No lo sé. ¿A nadie le ha pasado?

•¿Sabías que tuviste que nacer tú para que mi Atleti volviera a ganar una liga, dieciocho años después del doblete del 96?

•¿Sabías que, cada vez que duermes, lo primero que haces nada más despertarte, es echarnos los bracitos, sonreir, y señalar LO QUE SEA que estés viendo, con el dedito? ¿Y sabes que me parece genial?

•¿Sabías que el primer viaje largo de tu vida ha sido este pasado mes de agosto, a la playa, a Alcocéber, en Castellón? ¿Y que viajar contigo ha sido una bendición?

•¿Sabías que, en cierta forma, estoy deseando que duermas ya en una cama normal, sin barrotes de jaula que nos separen -una de las cosas que envidio a los colechadores– , para poder darte un beso de buenos días en condiciones, cada mañana cuando salgo de casa para irme a trabajar? (Es más… ¿¿¿Sabes lo difícil que es darte un beso, simplemente, a oscuras, cuando estás tumbada dentro de la cuna??? ¡¡Lo flipas, maja!!)

•¿Sabías que tu padre, un año después de haber nacido tú, sigue siendo el blando de la casa y un pardillo sentimental? ¿Que, de hecho, anoche, es decir, la noche antes del día de tu primer cumpleaños, a tu padre, mientras repasaba mentalmente este post tumbado en la cama, pensando en todas estas cosas, le vinieron de nuevo las lagrimillas…, así, al tun tun, y se levantó, y fue a tu habitación para tratar de darte un beso? Pues que sepas que no lo logré; que casi la lío y por poco te despierto. ¡Menos mal que con sueño, caes rápido, mi vida! ¡Y encima voy, y me desvelo! (-Si es que ya me valeeee…-)

•¿Sabías que ha sido un año de lo más intenso, y lleno de emociones? Pues que sepas que, a partir de mañana, te esperan todavía muchas más.

¿SABÍAS QUE, POR ENCIMA DE TODO, TE QUIERO MUCHÍSIMO, Y ME HAS HECHO MUY FELIZ? 

ME ENCANTAS, MI NIÑA. ¿LO SABÍAS? Y TE DESEO LO MEJOR, POR TU PRIMER CUMPLEAÑOS.

QUE LO SEPAS, MI LECHONA. MI BEBÉ.

(Y, de nuevo, prometo dibujines para cuando pueda…)

 

 

 


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Un flashazo…

Para retener detalles como este… Para evitar que “todos estos momentos se pierdan en el tiempo… como lágrimas en la lluvia…”, es para lo que creé y concebí este modesto diario personal.

Ayer, al terminar de merendar, en la cocina… cogida entre mis brazos, limpiándote las manos y sacudiéndote el pantalón ya medio gris por el polvo y las pelusillas de haber estado gateando por todo el salón y la cocina… alzas tus bracitos y veo que estás intentando atrapar y tocar con tus dedos esas mismas motas de polvo que por el aire se desperdigan pizpiretas a su libre albedrío, flotando y resplandeciendo brillantes como polvo de hadas… Luciérnagas minúsculas delante de nuestros ojos, atravesando una rendija de sol que se cuela inocente por la ventana, en contraste con el oscuro suelo…

Un flashazo. Un momento. Un suspiro… ¿Por qué no te dejé disfrutar más de ese espectáculo…? No sabes qué son, y estás fascinada… O simplemente es fruto de tu maravillosa curiosidad. Ya no importa… Cuando me llegó la lucidez, ya era tarde.

Cuando crezcas no te acordarás… y a lo mejor yo tampoco, si no lo escribo.

Te adoro, mi niña… ¿lo sabías?

–…Suspiro…–

Capturando destellos de polvo.


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Gritest Jits #2

Los Grandes Momentos de la incipiente vida de mi Lechona.

Repaso expréssssssss… con un par de acontecimientos interesantes, mi pequeña Lechona, de los cuales has tomado parte durante la semana pasada:

# Poco te ha durado la altura intermedia del colchón de la cuna que contaba precisamente en el primer Gritest, mi beiby. Ya hemos tenido que ponértelo en la posición más baja, porque aquí donde te ves, cariño, no veas cómo juegas a ser una juligan escandalosa, cual hincha malota del Niucasel Iunaited, agarrada ahí, a los barrotes con ganas de jarana y alborozo, como una loca: -“¡¡¡Taii Taiii Taiii Taiii Táááááááá…!!!”-

Como vemos que en el momento menos pensado te nos lanzas p’afuera de cabeza, y te veo ejcalabrá perdía… mami y yo hemos decidido que ¡hale, colchón p’abajo, nena… y ahí te quedas p’a los restos…! -O hasta que te cambiemos a una cama, claro- Es lo que hay, y eso te pasa por crecer.

# Y el primer evento chungueras de tu corta vida, pequeño tesoro: primeras fiebres persistentes… Primera visita a urgencias, domingo por la noche, y tu primera otitis. ¡¡Ayssssss…!! ¡Con lo bonita y perfecta que te hemos hecho, cariño…! ¿Quién te manda, ehh…? Espero que de ésta no te nos quedes sorda perdía a la primera, mi amor.  😦

(Para otra ocasión, escribiré sobre cómo dar antibióticos orales a un bebé enfermo QUE NO LOS QUIERE y no morir en el intento… ¿Ehhhh? –Esta te la guardo para cuando seas una adolescente respondona e ingrata … que alguna cana de más seguro que me has costado este finde, rica…, aunque ya le hayamos pillado el truco.–)
Un gran invento: el chupete termómetro.

Y desde aquí, y en tu nombre, aprovecho la ocasión para felicitar a toda la familia SANITARIA -enfermeras, doctores, pediatras, fisios, etc- que siempre están ahí, ocupándose de nuestras miserias, ya lo hagan mejor o peor, tengan un día bueno o regulero… En fin. La salud es lo más importante que tenemos… y ellos cuidan de nosotros. Y de nuestras familias… (incluidos los bebés que no saben contarnos qué les pasa, ¿verdad?).

Miles de abrazos y gratitud eterna para todos ellos.


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Nueva sección… ¡¡Los GRANDES MOMENTOS!!

Gritest Jits logo.

Pues nada… ¡¡que ya estamos de vuelta de la primera SEMANA SANTA familiar!! ¡Olé! (Aunque estas primeras vacaciones de Pascua serán recordadas únicamente por eso, básicamente… por ser las primeras; porque por lo demás…) Mejor corramos un tupido velo, y mejor me miro esto de la salud, que en estos últimos años, parece que la Semanita esta… la tenemos un poco reñida, me temo. Andamos así como a la gresca, diría yo, más bien…

Después de una hermosa colección de …itis a la espalda estos días, digna de la mismísima baronesa Thyssen, vuelvo con renovados bríos para actualizar cositas que se van quedando en el tintero… Y es que la actualidad no corre, no… ¡¡¡vueeeeeeeela…!!! ¡Esta niña no paaaaaaraaaa…!

Quincena de tremendas novedades que merecen en toda justicia permanecer reflejadas por escrito para asombro, deleite y regocijo de las masas futuras. La Lechona no para de crecer y de ofrecernos nuevas Lechonadas a cada rato. Mitad: -“¡¡¡EYSSSSSSS… NOOOOOOO, hija… Eso NOOOOO…!!!”, y mitad: -“¡¡Hala… Jajajaja… ¿¿Has visto?? ¡¡Que me paaaaarto…!!”-

Así que, visto el percal, he decidido introducir a la de ya y sin más dilación, una de bravas, camarero… digooo… una de BREVES. Vamos, algo así como un minicomentario rápido sobre un hecho acontecido de importante relevancia histórica, que a mi modesto juicio, merezca la pena quedar relatado en este espacio digital… dicho así como en más bonito, y eso. Rollo tuit, pero sin pájarillo azul ni restricción de texto, en plan así, a mi rollo moreno.

Así que, aquí va la primera remesa:

# En esta primera quincena de abril, la Lechona, ya se ha echado a gatear. ¡¡¡De verdad!!! Es un flipe. 🙂 🙂 Eso sí, lo de tener recogido el salón, cobra un nuevo sentido.

# No solamente gatea… además, ya se sienta sola estupendamente… ¡Y en la cuna! ¡Menudo susto! Con lo echáp’alante que es, que no mide… -normal… animalico mío-, pues… ¡a bajar la altura del colchón de la cuna, ipso-facto! Que esta niña, se nos arrima a la barandilla y se tira p’abajo como si estuvieran allí esperándola las tetas de su madre, vamos.

# Churri y aquí el Menda, se han arrimado a un cine juntos… (14 abril) ¡por primera vez desde que la gordita asomó el trasero! ¡¡Albricias y jolgorios!! La primera separación oficiosa de los orgullosos papás, de su Lechona. Y la nena, con la Tita, por supuesto, más bieeennn…

# Primeros arrebatos demostrables de mamitis de la niña. Esperaba yo que tardaran un poco más en llegar, pero bueeeeno… se va llevando.

# Novedades alimenticias: gluten, carnazas variadas, papeo diverso de sus papás… Empieza a molar el que la cosa vaya siendo poco a poco más variada.

Todo esto, así… a bote pronto.

Y claro, eso sí… lo más importante de todo..: la nena sigue tan linda como siempre.

La Lechona, sentadita en su cuna.